viernes, julio 06, 2007

Anda, anda y anda

Otra vieja publicidad, en este caso de Volkswagen, con Juan Acosta.

jueves, julio 05, 2007

Festividades nimias


Toda una cuestión esto de los festejos impuestos. Bueno, en realidad todos los festejos son impuestos. La crítica siempre viene por dos lados, o que las celebraciones son creadas por el mercado para estimular las ventas o que las impone alguna autoridad para dominar a las masas. Ambas tienen algo de razón.
Ya sabemos que el Día de la Madre es todos los días y que el Día del Padre también lo es, que nunca está de más festejar la Navidad, y así con todos. Aunque con ese criterio todos los días sería día de todas las cosas. La excepción es lo que hace diferencia y da algo de gracia a la vida. También es la creación artificial (todas las creaciones son artificiales) de una excusar para demostrar algo a un otro.
La semana de la Dulzura, al lado de otras festividades, es la nada misma; no tiene relación ni con la religión, ni con la patria, ni con afinidades familiares. Es la fiesta del zalamero, el o la que busca una excusa para abrazar, besar, ensalzar o babearse con alguien. Ese tipo de festividades nimias son las que más descaradamente revelan la arquitectura detrás de cualquiera que aparezca en el almanaque. ¿Tiene que ver esto con el gusto por la excepcionalidad o porque la humanidad, básicamente, es tímida, y necesita que alguien le ordene el festejo? No lo creo. La naturaleza no contempla los momento excepcionales, salvo los que se dan cada tantos millones de años. Es absurdo culpar a los comerciantes de crear falsas alegrías, siendo que se crean todo el tiempo, y hasta se confunden con el sentimiento "verdadero". Una pareja de novios festeja su aniversario con algo de influencia del mercado, sino ¿tiene realmente importancia el tiempo dentro del amor, algo tan difícil de medir? Tal vez haya que ser tan anarquista como Lewis Carroll e inventar algo como el cumpledías con el que Alicia se encontraba detrás del espejo. Ya el almanaque mismo, en cualquier cultura, es una forma de ordenamiento, y nadie escapa a su tiranía en la recordación de algún hecho en particular.
Así que, aunque sea en parte, algo hay que agradecer a los mercaderes en la Semana de la Dulzura, festejo bastardo si los hay, por lo menos por ahora, sobrino del Día de San Valentín, que, por lo menos, sirve para salir de la cáscara de la timidez y demostrarle a alguien todo lo que lo queremos.

martes, julio 03, 2007

Sancor

Al fin encontré esta publicidad de comienzos de los '80 y la subí al Youtube. Una joya inigualable, alegre y pegadiza. Aprendan estos creativos de ahora que gastan un dineral nada más que para hacer su primer corto canchero y no vender nada (nunca se sabe que es lo que venden).

domingo, julio 01, 2007

El hambre argentino

Estoy cada vez más cool. Asistí a Expoelgourmet.com 2007. Un paseo muy agradable y corto pero en el que se pueden estar tres horas, cerca del Campo de Polo, tan cerca que cuando uno viene caminando por la calle Ortega y Gasset se huele el olor a bosta de los caballos detrás de un murallón.









Por supuesto, es una expo de lo más cool, donde asiste gente realmente cool, gente cheta y gente que no es nada de eso pero ahorró unos pesos y va a manotear muestras gratis. Algo a destacar: una vez que se ingresa, presentando la entrada te dan una copa de vidrio muy linda para ir probando los vinos de los stands. Y te la llevás, claro.
Hay una pose común, la de no querer parecer muy pedigüeño. Se agarra una galletita con alguna mostaza con indiferencia, como diciendo "no soy un muerto de hambre", no hay que acercarse muy seguido al mismo stand, se pide vino con cierta timidez, no vaya a parecer que estoy en curda. Y, claro, se camina como haciendo ver que no se tomó demasiado. De todos modos, los realmente cool pueden hacer todo eso y quedar bien. Un momento crucial es cuando todos agarran una muestra gratis, y justo cuando uno llega no queda más. ¿Qué hacer? ¿Quedarse esperando como un angurriento a que el cocinero haga más o irse y volver, sospechando que la promotora se está dando cuenta que uno no llega en el momento adecuado?



Una fondieu de chocolate en forma de catarata, algo recool y exhibicionista.




Las MHACM (Masas Hambrientas Argentinas de Clase Media) se lanzan sobre las ollas populares de Iwao Komiyama y Yancanelo. El mismo fenómeno se registra en los tenedores libres.





La promotora piensa: "¿Qué estará haciendo mi novio un domingo a la tarde mientras yo trabajo y no paran de mirarme el culo?".
El novio piensa: "¿Para que salgo con alguien con quien no puedo salir los fines de semana?". En rigor de verdad, alguien que sale con una promotora no sale, a lo sumo entra y se queda haciéndole compañía ahí cerquita.
Una promotora es alguien que se vistió para ir a una gran fiesta que se suspendió cuando la chica ya estaba lista para salir, y se queda sentada matando el tiempo mirando al vacío.




Un espacio de algo llamado La Mersa, un comercio de eso que ahora se llaman de venta de objetos de arte, un paso intermedio entre Christies y un bazar de barrio, que le ponen precioas exhorbitantes a cosas que todo el mundo tiene en la casa pero sin semantizar.
Lo más impresionante: una plancha de corchos que no es la plancha de corchos para clavar ayudamemorias, sino un cuadro hecho de corchos usados, incluso manchados con vino tinto. El que pongo aquí cuesta 300 mangos. Había uno de 900, aún más cool.



Esto si es algo cool. Un stand entregaba tarjetitas que señalan con que vino pega mejor cada una de sus delicatessen.



Un macanudo queriendo ser un degustador cool y su novia cheta, de camperita con capucha peluda, que no sabe cocinar. Vean el detalle de la mano del tipo; la posición de los dedos es parecida a la de Isidoro Cañones cuando sostenía el vaso de whisky.



Una señora paqueta y, por detrás, un señor con campera y zapatillas, a quien su mujer arrastró hasta la feria.



Una mujer borroneada.



Un duelo al sol de dos tachos de basura.



Y algunas cosas que compré. Mostaza con miel y wasabi, jalea de vino tinto, mostaza de Dijon y paté de aceitunas ahumadas. ¿Con esto estoy más cerca de ser cool?



Un dato más, que, desgraciadamente, olvidé fotografiar, y su recuerdo me hizo matar de risa. Tal vez sea mejor así para poder despertar más la imaginación del lector. Había un stand de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, donde varias marcas ponían lo suyo. Una era de productos de cerdo. Dos chicas repartían cubitos de jamón cocido y en un horno eléctrico cocinaban chorizos de chancho que estaban deliciosos. Un cartel describía las bondades de la carne del sucio animal, y otro más al fondo tenía dibujada una especie de tómbola, y la flechita decía "Hoy comemos", mientras señalaba el dibujo del cerdito que había caído en desgracia por el funesto juego. Y las MHACM lanzándose sobre el mostrador. En los otros casilleros de la tómbola se veían otros animales (¿Tal vez un caballo?), que se salvaron, digamos. Un simpático genocidio porcino, una alegre y salvaje apología carnívora, como que hoy le tocó al chancho y lo borramos de la faz de la tierra; mañana le toca a la paloma. Coma carne, deje que esos sucios naturistas se metan su trigo burgol en el culo. El Gourmet es dionisíaco, no tiene la mentalidad de Lisa Simpson.

En dos semanas viene la muestra de Caminos y Sabores en La Rural.

sábado, junio 30, 2007

Sirk en Retro


El acontecimiento de este mes en el canal Retro es el ciclo dedicado a Douglas Sirk, un alemán que trabajó unos años en Hollywood y realizó algunos de los mejores melodramas de la historia, y se convirtió en referente para varios directores, algunos gays, como Fassbinder, Almodóvar o Haynes. Rock Hudson fue su gran actor fetiche.
Retro exhibe varias significativas de los años '50, no tan difíciles de encontrar, y un par que creo que son inconseguibles hasta hoy. Por desgracia no incluyeron Sublime obsesión, la más lunática de todas las que hizo, al punto que el mismo Sirk dijo que cuando le dieron el libro trató de leerlo y no pudo: "es el libro más confuso que puedas imaginar, es tan abstracto en muchos aspectos que yo no veía una película en él".
Dejo el listado para no perderse ninguna del formidable Sirk.

Lunes 2
22:00 Lo que el cielo nos da
23:55 Atila, Rey de los Hunos

Lunes 9
22:00 Tiempo para vivir, tiempo para morir

Martes 10
00:35 Raza de violencia

Lunes 16
22:00 Angeles empañados
23:55 Siempre hay un mañana

Lunes 23
22:00 Escrito en el viento

Martes 24
00:05 El Patriota

Lunes 30
22:00 Imitación de la vida

Martes 31
00:25 Interludio

Stars in my crown


La Filmoteca exhibió esta película de Jacques Tourneur, una rareza de 1950 difícil de ver, más si tenemos en cuenta que el director ha sobresalido en trabajos de terror y suspenso. De hecho, en los videoclubs con abundante cine clásico pertenece todo a ese género, por lo que he visto. Buscando información sobre esta película me encuentro con algo llamado "americana", un subgénero, parecido al western pero que no lo es, que se desarrolla en el siglo XIX, pero sin pistoleros, en pueblos pequeños y sus afueras. La denominación de "americana" se refiera, justamente, a elementos relacionados con la vida del Estados Unidos profundo, pero más particularmente a sus elementos fundantes. Stars in my crown (me gusta más su título original, y no Corona de estrellas) tiene como protagonistas al pastor Gray, alguien que llega un día de esos a poner orden en un pueblo sin mucho rumbo. Por otro lado, está Harris, el hijo del antiguo médico, a quien no le tienen mucha confianza como a su fallecido padre, también médico. Lo primero que aparece es la lucha entre la ciencia y la fe. De hecho, esta última invade a la ciencia, por decirlo de alguna manera: la población confiaba a ciegas en el viejo médico, pero no en su hijo, sin ninguna razón aparente, sólo por una cuestión de fe. La llegada de una enfermedad le dará a Harris un mayor prestigio y Gray se hará a un lado, sólo por un rato, para que trabaje la ciencia. La mezcla de estos elementos son las bases de un subgénero que intentan describir metafóricamente, como Adán y Eva en la Biblia, el surgimiento de un país como Estados Unidos: la razón para asegurarse el progreso, cubierto de una pátina de fe religiosa.
Pero la fe religiosa no se limita a las figuras cristianas, en este caso, de la religión reformista. Hay una fe en la razón. En Stars no hay muertos en enfrentamientos, como si podría haber en un western, sólo los hay por enfermedad. Gray logra mediar eficazmente cuando un grupo quiere matar a un negro que no cede en la venta su propiedad. Ese papel de intermediador recuerda al juez Priest de Resplandece el sol (Ford, 1953) que lograba mantener el orden en el poblado con la menor violencia posible. Ese poder de la palabra es necesario si se quiere consolidar una democracia representativa, sin que cada ciudadano tenga que salir a arreglar algunos problemas con sus propias manos. Tal vez, hablar de ciudadano sea demasiado; más bien poblador. Las pequeñas poblaciones en las que se desarrollan las "americanas" son el germen de Estados Unidos, no ya la gran ciudad hecha y derecha, con sus instituciones en firme.
De todos modos, Tourneur agrega en su película algunos elementos inquietantes que no estarán en la de Ford tres años después. Gray es, antes que un pastor, un hombre de armas llevar, alguien que participó en la Guerra de Secesión; en cuanto llega al pueblo, se mete a un bar, pregunta algo y todos se ríen, él saca su revolver. Dentro de la agradable mística de la fundación de Estados Unidos surge el elemento oscuro. Y a medida que el film avanza, Tourneur va sacando todo su arsenal de claroscuros y contrastes en la iluminación; pasa del relato diurno y afable en off que hace Kenyon a partir de sus recuerdos de niñez a las escenas nocturnas cuando la enfermedad avanza en el pueblo. Es el mal fuera de campo, característico de otras obras del director, que aquí tiene el adicional de la idea de la prueba que deben superar Gray, Harris y la población en general. La luz volverá hacia el final, cuando el médico logra salvar varias vidas, y el pastor logra salvar a la mujer del médico, con lo cual, si bien nadie es imprescindible, la fe está por encima de todo, ya sea a la religión, a la medicina o a la Constitución. Por eso, esta película en particular, retrata un elemento que siempre llama la atención, que visto desde estos pagos suena ingenuo, por no decir tonto: la creencia en algo como garantía para avanzar. Stars in my crown, como todo mito fundante, es sólo un episodio, como bien delimitan ese lento traveling del comienzo y el plano final, ambos a las puertas de la iglesia, funcionando como paréntesis, o, si se quiere, como tapas de un libro (la Constitución, tal vez, así como el título que da nombre a la película es una pegadiza canción, que el pastor repite día a día, a modo de himno nacional; la repetición refuerza al mito). En el sentido del momento fundante de un Estado tiene contactos con otra película de Ford, Wagon Master, donde se contaba la historia de una caravana en busca de su tierra prometida, y donde existía la búsqueda del equilibrio y la convivencia, en este caso, entre un grupo mormón y un grupo de artistas populares: "No hay otra forma más sintética de describir Wagons Master, una parábola sobre la formación del espíritu americano. Dos cowboys harán de punto intermedio y conciliadores entre el grupo de los mormones y el de los artistas ambulantes, doble vertiente que con se amalgamó. El ascetismo y el esfuerzo para lograr una vida ordenada se enfrenta con la diversión, la creatividad, el consumo y el show bussines".
Además del lento y agradable traveling de apertura de Stars in my crown, hay otro movimiento de cámara interesante en cuanto a su significación: Gray baja llega al pueblo y baja del tren; la cámara lo deja y se eleva sobre la locomotora, toma la campana, los fierros decorados de su techo, y desde arriba vemos al pastor avanzando en medio de una calle polvorienta. Un solo plano une el progreso de hierro con la fe, dos elementos necesarios, que Tourneur une en una corta fábula americana, con contrastes y no demagógica, como sabían hacer en esos tiempos.

viernes, junio 29, 2007

Fast juventud


Después de la victoria de Macri en Capital la izquierda y el progresismo porteño no saben muy bien que hacer. En el resto del país parece no haber tanta desesperación, pero en esta megalópolis, en donde cada ciudadano cree que el destino del país depende de su desición, hay varios suicidios. La cultura fast, por llamarla de alguna manera, se ha identificado siempre con el capitalismo y la derecha, pero, aunque no lo quieran, se ha apoderado de la izquierda también. Hoy hay universitarios de menos de 30 años de edad que ya están desencantados con la izquierda; antes capaz llegaban a ese estado por los 45, 50 años, cuando ya padres y se terminaban uniendo definitivamente al sistema. Ahora no. Un o una joven de 23, pongámosle, ya se siente fracasado ante el avance de la centroderecha en Buenos Aires, cree que podría haber hecho algo más, como Schlinder, pero que no pudo. La militancia envejece más rápido. Los '80 se la consideró una década perdida en esa materia, y recién para fines de los '90 y comienzos de este siglo resurgió cierta militancia, entre tanto revival. El tema es que era sólo eso, un revival, como volver a usar remeras rayadas o hacerse medio punk. Una versión pasteurizada de la militancia para niños que aún tomaban leche pasteurizada, que veían el enojo de sus padres por el gobierno de Menem, que salieron a la calle de la mano de viejos militantes, ya cansaditos, también, pero ahora el Che ya era sólo una remera y Castells terminó bailando en TV, y ya no era La Paz, sino Palermo Hollywood... Demasiadas tentaciones capitalistas para chupar frío en la calle.

miércoles, junio 27, 2007

Mame Cynthia

En el cumpleaños de Cynthia hubo estas dos fotos. Una viene a ser la errónea, en la que Cynthia mira hacia el costado, y la otra la correcta y oficial, mirando al frente. Acá daría para hacer un ensayo sobre fotografía. En verdad, la mejor sería la errónea, o no la mejor, sino la más atractiva. El retrato posado, aún más cuando la mirada es a cámara, cierra la foto sobre si misma. La mirada fuera de campo crea otro campo, genera una conexión con lo que hay más allá del marco. Y no sólo las miradas, también gestos, actitudes, movimientos sugeridos en la inmovilidad que dinamizan un medio al que no le queda otra que ser estático.



Acá dos damas en una foto casi simétrica.



Esta es como un estudio del movimiento de la cabeza, como la sucesión de fotos que se hacían hace más de 100 años.



Francisco demasiado ocupado para comer torta y yo con aspecto ejecutivo; sería aún mejor sin esos objetos que obstruyen, desmintiendo cualquier seriedad.




Por desgracia no pude obtener una foto de Alejandra ese viernes, que parece ser que deslumbró a todo el mundo con su vestuario, de una exquisita elegancia. Camperita cuadrillé muy paqueta, color violeta en la parte de arriba y en los zapatos, y un paraguas muy colorido. Una preciosura, divina, cuchi (y si, que se ponga colorada, como todos los modestos). Nada que envidiarle a María Fernanda Cartier.

domingo, junio 24, 2007

Ballotage o balotaje

No he votado a ninguno de los dos candidatos. Y no voy a decir que no me importa nada o que los políticos y la política son una mierda; votar a uno u a otro, o a nadie, solamente es una opción como tantas en una democracia. Por supuesto, se que me van a venir a decir que esa es una forma de votar a Macri, según las interpretaciones al Código Electoral que hace cualquier hijo de vecino. Si por un milagro llegara a ganar Filmus, seguramente vendrían y me abrazarían porque ahí mi sufragio habría cambiado el peso en la balanza. Y, curiosamente, los que se la pasan quejando y diciendo que todos son una mierda, son los que votan más "convencidos" (en contra de); pero eso si, desconfían de todo, matarían a su propio candidato y se volverían anarquistas a sueldo. Ahora, les pregunto a los que votan a Filmus desde abajo de la cama: ¿Creen realmente que la Ciudad va a ser muy diferente en manos de uno o de otro? No creo que uno u otro la vaya a destruir aún más, en principio.
Hablar de falta de ideas en la política ya es un lugar común. Ya no hay ideas fuertes, lo cual, tal vez, sea un buen presagio. Cuando digo fuerte me refiero a esas de molde, obtusas, miopes, que se hunden por su propio peso. Se denuncia la caída de los viejos partidos y el entrecruzamiento como la decadencia de la política argentina, como una falta de pureza, mientras que cualquier ciudadano de medio pelo se cree que hace una revolución cada vez que usa una remera del Che Guevara. Se quiere revolución a toda costa pero sin que nada se mueva de su lugar. Y ahora no me van a decir que del lado de Filmus hay más ideas porque un puñado de artistas ponga la cara y diga que tiene convicciones. Encima con feas fotos, en donde Florencia Peña tiende a Dolores Barreiro, en su peor momento, y María Onetto a María Rosa Fugazot, en su peor momento. Cansa un poco el vicio de hacerse pasar por mejor tipo poniéndose al lado de actores y cantantes, como diciendo: ¿Vieron? Soy sensible, yo los voy a mimar. Los artistas en la Capital suplantan a los bebés besados en el Gran Buenos Aires y en el Interior. Y si del lado de Filmus están las convicciones, no se vieron, son sólo un fantasma bienpensante. Yo creo que nadie, ni él mismo, puede negar que la campaña de Macri fue mucho más medida. Durante estas últimas tres semanas, el Frente para la Victoria, o quienes sean, se gastaron todo el papel en afiches burlones, con doble sentido, ingeniosos; todo para que el PRO siga adelante, presente sus propuestas, y listo. Yo me quiero imaginar que Filmus no debe estar muy feliz con la forma en la que le quisieron dar una mano sus admiradores. Esa gente que nunca se sabe de donde es, que se asoma detrás de una columna y grita algo, o tira un avioncito o una bolita de papel, para luego volver a esconderse, y así el otro se molesta un poquito. No sabían que hacer, se nota. Si ahora el progresista bienpensante que se cree solidario tiene miedo de la horda de millonarios que le van a hacer ejecuciones masivas de indigentes en la puerta de su casa ya sabe a quienes ir a reclamarle. No voy a hablar en contra de Filmus, pero si las convicciones son el miedo y la paranoia, me quedo con las 10 razones que Alejandro Rozitchner dio para votar a Macri, que, por lo menos, expresan algo concreto, no se reducen a un impulso. Ese mismo miedo hace que algunos que se creen más a la izquierda que cualquier otro, que dicen tener ideas muy fuertes, terminan votando a Filmus. Es increíble como se puede pasar tan rápido de la prepotencia militante al cagonismo más absoluto. Bueno, son los mismos que todavía siguen creyendo que el 19 y 20 de diciembre fue un momento glorioso y revolucionario. Ingenuidad, por no decir estupidez. Y otra rareza: muchos de ellos deploraron a Ibarra y ahora votan a un candidato que tiene al susodicho en su lista. ¿Dónde quedó eso de "Ibarra y Chabán la tienen que pagar"? El voto miedo ya ha traído sus buenas consecuencias. Hace un par de año escuchaba a alguien hablar sobre lo mal que había terminado la gestión Ibarra, pero que, bueno, peor hubiera sido que Macri ganara. Pensamiento práctico: Si ganaba Macri moríamos todos; con Ibarra, por lo menos, sacrificamos a 194 y el mal fue menor.
Por último, llama la atención que hayan tenido mejor imagen los vices, tanto Michetti como Heller. De Macri siempre está la duda de si administrará la Ciudad como un maxikiosco y si abrirá la temporada de caza de pobres, y de Filmus se desconfía porque se la sospecha de ser una marioneta constructora de escuelas shopping devenida palomita blanca de la educación gratuita. En cambio, ni a Michetti ni a Heller le han sacado la mugre a la calle, ninguno es sospechado de nada, buenos trabajadores, eficientes, y que se han expresado mejor que sus candidatos a jefe de gobierno. ¿Y si hacen una lista los dos?

sábado, junio 23, 2007

100


El otro día me enteré que el American Film Institute rehizo su lista de las 100 mejores películas americanas. Cuando en el '98 hicieron una lista de fin de siglo, el crítico Jonathan Rosembaum contestó con la propia, bastante más original. Más allá de lo buenas o malas que puedan parecer las seleccionadas por AFI, sonaban a lugares comunes, puestas o por ser éxito de taquilla, o multipremiadas o por snobismo. Años después, Jorge García, crítico de El amante, hizo la suya propia.
Pero este año se ve que algo les pasó y se animaron a poner algo como Sunrise, de Murnau, The last picture show, de Bogdanovich, Sullivan's travels, de Sturges, o Swing Time, magnífico musical de Fred Astaire y Ginger Rogers, bajo la dirección de George Stevens.
Encontré una lista con el actual orden según la votación, y al lado en que puesto se encontraban en el '98, y cuales son nuevas.

1. “Citizen Kane” (1941) =
2. “The Godfather” (1972) 3
3. “Casablanca” (1942) 2
4. “Raging Bull” (1980) 24
5. “Singin’ in the Rain” (1952) 10
6. “Gone With the Wind” (1939) 4
7. “Lawrence of Arabia” (1962) 5
8. “Schindler’s List” (1993) 9
9. “Vertigo” (1958) 61
10. “The Wizard of Oz” (1939) 6
11. “City Lights” (1931) 76
12. “The Searchers” (1956) 96
13. “Star Wars” (1977) 15
14. “Psycho” (1960) 18
15. “2001: A Space Odyssey” (1968) 22
16. “Sunset Boulevard” (1950) 12
17. “The Graduate” (1967) 7
18. “The General” (1927) nueva
19. “On the Waterfront” (1954) 8
20. “It’s a Wonderful Life” (1946) 11
21. “Chinatown” (1974) 19
22. “Some Like It Hot” (1959) 14
23. “The Grapes of Wrath” (1940) 21
24. “E.T. The Extra-Terrestrial” (1982) 25
25. “To Kill a Mockingbird” (1962) 34
26. “Mr. Smith Goes to Washington” (1939) 29
27. “High Noon” (1952) 33
28. “All About Eve” (1950) 16
29. “Double Indemnity” (1944) 38
30. “Apocalypse Now” (1979) 28
31. “The Maltese Falcon” (1941) 23
32. “The Godfather, Part II” (1974) =
33. “One Flew Over the Cuckoo’s Nest” (1975) 20
34. “Snow White and the Seven Dwarfs” (1937) 49
35. “Annie Hall” (1977) 31
36. “The Bridge on the River Kwai” (1957) 13
37. “The Best Years of Our Lives” (1946) =
38. “The Treasure of the Sierra Madre” (1948) 30
39. “Dr. Strangelove” (1964) 26
40. “The Sound of Music” (1965) 55
41. “King Kong” (1933) 43
42. “Bonnie and Clyde” (1967) 27
43. “Midnight Cowboy” (1969) 36
44. “The Philadelphia Story” (1940) 51
45. “Shane” (1953) 69
46. “It Happened One Night” (1934) 35
47. “A Streetcar Named Desire” (1951) 45
48. “Rear Window” (1954) 42
49. “Intolerance” (1916) nueva
50. “Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring” (2001) nueva
51. “West Side Story” (1961) 41
52. “Taxi Driver” (1976) 47
53. “The Deer Hunter” (1978) 79
54. “M*A*S*H” (1970) 56
55. “North by Northwest” (1959) 40
56. “Jaws” (1975) 48
57. “Rocky” (1976) 78
58. “The Gold Rush” (1925) 74
59. “Nashville” (1975) nueva
60. “Duck Soup” (1933) 85
61. “Sullivan’s Travels” (1941) nueva
62. “American Graffiti” (1973) 77
63. “Cabaret” (1972) nueva
64. “Network” (1976) 66
65. “The African Queen” (1951) 17
66. “Raiders of the Lost Ark” (1981) 60
67. “Who’s Afraid of Virginia Woolf?” (1966) nueva
68. “Unforgiven” (1992) 98
69. “Tootsie” (1982) 62
70. “A Clockwork Orange” (1971) 46
71. “Saving Private Ryan” (1998) nueva
72. “The Shawshank Redemption” (1994)
73. “Butch Cassidy and the Sundance Kid” (1969) 50
74. “The Silence of the Lambs” (1991) 65
75. “In the Heat of the Night” (1967) nueva
76. “Forrest Gump” (1994) 71
77. “All the President’s Men” (1976) nueva
78. “Modern Times” (1936) 81
79. “The Wild Bunch” (1969) 80
80. “The Apartment” (1960) 93
81. “Spartacus” (1960) nueva
82. “Sunrise” (1927) nueva
83. “Titanic” (1997) nueva
84. “Easy Rider” (1969) 88
85. “A Night at the Opera” (1935) nueva
86. “Platoon” (1986) 83
87. “12 Angry Men” (1957) nueva
88. “Bringing Up Baby” (1938) 97
89. “The Sixth Sense” (1999) nueva
90. “Swing Time” (1936) nueva
91. “Sophie’s Choice” (1982) nueva
92. “Goodfellas” (1990) 94
93. “The French Connection” (1971) 70
94. “Pulp Fiction” (1994) 95
95. “The Last Picture Show” (1971) nueva
96. “Do the Right Thing” (1989) nueva
97. “Blade Runner” (1982) nueva
98. “Yankee Doodle Dandy” (1942) 100
99. “Toy Story” (1995) nueva
100. “Ben-Hur” (1959) 72

Y yo también tengo mi lista, que fui cambiando, emparchando, con películas que vi una vez hace muchísimo, me gustaron y debería rever, o que vi muchas veces, o solo una que vi de algún director, incluso con influencia de algún crítico o alguna que vi porque alguno la nombró y me dio curiosidad. Tal vez no sea algo tan acabado, puede seguir cambiando, pero acá está la lista, ordenada por año y no por puntaje.

Esposas tontas. E. Von Stroheim. 1922.
Las siete oportunidades. B. Keaton. 1925.
Codicia. E. Von Stroheim. 1925.
El demonio y la carne. C. Brown. 1926.
Y el mundo marcha. K. Vidor. 1928.
Adiós a las armas. F. Borzage. 1932.
Cena a las 8. G. Cukor. 1933.
Hallelujah I’m a bum. L. Milestone. 1933
Capricho imperial. J. Von Stemberg. 1934.
Una noche en la ópera. S. Wood. 1935.
Swing Time. G. Stevens. 1936.
Stella Dallas. K. Vidor. 1937.
The awful truth. L. McCarey. 1937.
El bazar de las sorpresas. E. Lubistch. 1940.
Vitaminas para el amor. H. Hawks. 1941.
La zorra. W. Wyller. 1941.
¿Qué sabes tu de amor?. E. Lubistch. 1941.
Meet John Doe. F. Capra. 1941.
Smilin’ through. F. Borzage. 1941.
Bola de fuego. H. Hawks. 1941.
Cat people. J. Tourneur. 1942.
El caballero audaz. R. Walsh. 1942.
La sombra de una duda. A. Hitchcock. 1943.
El milagro de Morgan’s Creek. P. Sturges. 1944.
Hail the conquering hero. P. Sturges. 1944.
La mujer del cuadro. F. Lang. 1945.
Aventuras en Birmania. R. Walsh. 1945.
Scarlet Street. F. Lang. 1946.
¡Que bello es vivir!. F. Capra. 1946.
El suplicio de una madre. M. Curtiz. 1946.
Que el cielo la juzgue. J. Stahl. 1946.
Los asesinos. R. Siodmak. 1946.
Perseguido. R. Walsh. 1947.
La dama y el fantasma. J. Mankiewicz. 1947.
Al filo de la noche. A. Litvak. 1948.
Yo creo en ti. H. Hathaway. 1948.
Te odio, mi amor. P. Sturges. 1948.
Alma negra. R. Walsh. 1949.
Caught. M. Ophüls. 1949.
They live by night. N. Ray. 1949.
The reckless moment. M. Ophüls. 1949.
Criss Cross. R. Siodmak. 1949.
Wagon master. J. Ford. 1950.
El padre es abuelo. V. Minnelli. 1951.
El hombre quieto. J. Ford. 1952.
El rata. S. Fuller. 1954.
Sublime obsesión. D. Sirk. 1954.
La invasión de los cuerpos transplantados. D. Siegel. 1955
El hombre de Laramie. A. Mann. 1955.
Dios sabe cuanto amé. V. Minelli. 1956.
Sed de mal. O Welles. 1957.
El tren de las 3:10 a Yuma. D. Daves. 1957.
La patrulla infernal. S. Kubrick. 1957.
Día de justicia. B. Boetticher, 1957.
Hombre del oeste. A. Mann. 1958.
Imitación de la vida. D. Sirk. 1959.
Intriga internacional. A. Hitchcock. 1959.
Marcha de valientes. J. Ford. 1959.
La mujer que quiso pecar. S. Donen. 1960.
Piso de soltero. B. Wilder. 1960.
¿Qué pasó con Baby Jane? R. Aldrich. 1962.
Shock corridor. S. Fuller. 1962.
Un tiro en la noche. J. Ford. 1962.
Los pájaros. A. Hitchcock. 1963.
Camisa de fuerza. W. Castle. 1964.
El ingenuo. J. Lewis. 1964.
Por dinero, casi todo. B. Wilder. 1965.
Un camino para dos. S. Donen. 1967.
Míralos morir. P. Bogdanovich. 1968.
La fiesta inolvidable. B. Edwards. 1968.
El estrangulador de Boston. R. Fleischer. 1968.
La vida privada de Sherlock Holmes. B. Wilder. 1970.
Maridos. J. Cassavetes. 1970
La venganza del muerto. C. Eastwood. 1973.
Primera plana. B. Wilder. 1974.
El engaño. D. Siegel. 1974.
La conversación. F. Ford Coppola. 1974
Tiburón. S. Spielberg. 1975.
Eadweard Muybridge, zoopraxographer. T. Andersen. 1975.
Supervixens. R. Meyer. 1975.
Fuga de Alcatraz. D. Siegel. 1976.
The killing of a chinese bookie. J. Cassavetes. 1976.
El hombre elefante. D. Lynch. 1980.
De mendigo a millonario. J. Landis. 1983.
El rey de la comedia. M. Scorsese. 1983.
Zelig. W. Allen. 1983.
Cracking up. J. Lewis. 1983.
Volver al futuro. R. Zemeckis. 1985.
El príncipe de las tinieblas. J. Carpenter. 1987.
Duro de matar. J. Mc. Tiernan. 1988.
Crímenes y pecados. W. Allen. 1989.
El joven manos de tijera. T. Burton. 1990.
Noises off... P. Bogdanovich. 1992.
Ed Wood. T. Burton. 1994.
Crumb. T. Zwigoff. 1994.
Cigarros. W. Wayne. 1995.
Los sospechosos de siempre. B. Singer. 1995.
Contracara. J. Woo. 1997.
Embriagado de amor. P. T. Anderson. 2002.
Atrápame si puedes. S. Spielberg. 2002.

lunes, junio 18, 2007

Te lo juro yo

No encuentro la versión magnífica de Lolita Torres, así que me conformo con esta de Las cosas del querer (eso de "por ti contaría la arena del mar" es el colmo del sacrificio).



I

Yo no me di cuenta de que te tenía
hasta el mismo día en que te perdí.
Y vi claramente lo que te quería
cuando ya no había remedio "pa" mí.
Llévame por calles de hiel y amargura,
ponme ligaduras y hasta escúpeme;
échame en los ojos un "puñao" de arena;
mátame de pena, pero quiéreme.

Estribillo

Mira que te llevo dentro
de mi corazón,
por la "salucita" de la madre mía
te lo juro yo.
Mira que "pa" mí en el mundo
no hay "na" más que tú
y que mis "sacáis", si digo mentira,
se queden sin luz.
¡Por ti contaría la arena del mar!
¡Por ti yo sería capaz de matar!
Y que si te miento me castigue Dios,
eso con las manos sobre el evangelio
te lo juro yo.

II
Ya no eres el mismo que yo conocía
el que no veía "na" más que por mí.
Que ahora vas con una distinta "ca" día
y en cambio yo muero de celos por ti.
Claro que la culpa de que esto pasara
no la tuvo nadie, nadie más que yo.
Yo que me reía de que esto acabara
y luego he llorado porque se acabó.

viernes, junio 15, 2007

Borges

Se cumplieron 21 años de la muerte de Borges. No soy muy afecto a la poesía. En verdad no se si soy afecto a algo. Pero me gusta el famoso poema Ajedrez. A Borges es agradable leerlo, y mucho más escucharlo. Alguien que creó un universo propio, totalmente distinto del resto, en este caso, de existencias incluidas dentro de otras mayores, al estilo de las muñecas rusas.



I
.
En su grave rincón, los jugadores
Rigen las lentas piezas. El tablero
Los demora hasta el alba en su severo
Ambito en que se odian dos colores.
.
Adentro irradian mágicos rigores
Las formas: torre homérica, ligero
Caballo, armada reina, rey postrero,
Oblicuo alfil y peones agresores.
.
Cuando los jugadores se hayan ido,
Cuando el tiempo los haya consumido,
Ciertamente no habrá cesado el rito.
.
En el Oriente se encendió esta guerra
Cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
.
II
.
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
Reina, torre directa y peón ladino
Sobre lo negro y blanco del camino
Buscan y libran su batalla armada.
.
No saben que la mano señalada
Del jugador gobierna su destino,
No saben que un rigor adamantino
Sujeta su albedrío y su jornada.
.
También el jugador es prisionero
(La sentencia es de Omar) de otro tablero
De negras noches y de blancos días.
.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías?

jueves, junio 14, 2007

John Wayne


Recién ahora me entero del centenario de John Wayne, que fue el 26 de mayo. Cinco películas de este grande (No pongo Más corazón que odio porque es un lugar común, aunque una gran película):

Un tiro en la noche (J. Ford, 1962)
Comando negro (R. Walsh, 1940)
El tirador (D. Siegel, 1976)
Marcha de valientes (J. Ford, 1959)
El hombre quieto (J. Ford, 1952)

Boetticher

En junio, Retro pasa un par de películas de Budd Boetticher, sobre las que ya he dado cuenta en la lista del mes. Este año, el BAFICI dio una sorpresa en la sección Rescates con Día de Justicia, un film tan difícil de conseguir como casi todo el resto de su obra. Aquí algo que escribí en su momento.



Angustia contenida en el Far West

Si hay una película sobre una venganza frustrada esa debe ser Día de justicia, de Budd Boetticher. A la inversa del tópico westernil del héroe que llega a un pueblo para matar a uno o más que le hicieron algún daño en algún momento de su vida, Bart, el personaje de Randolph Scott, no logra realizar la catarsis necesaria. Cuando entra a Sundown para liquidar a Tate, un tipo que maneja y ha corrompido a toda la comunidad, este se está por casar con una rubia por arreglo, mientras mantiene una relación con su amante Ruby, una muchacha mal vista, digamos. Después de tres años de búsqueda, Bart se quiere cobrar el hecho de que Tate le haya robado a su mujer, quien luego se suicidó.
Boetticher desarrolla toda la acción en menos de 24 horas, en unos 70 minutos de metraje, para que Bart se de cuenta que lo suyo no es una venganza en serio, que nada más está obsesionado con el tema y sólo quiere desquitarse con alguien, uno de los tantos amantes que su mujer tuvo. Finalmente, se da cuenta que esa mujer nunca lo amó. Es más, nunca la tuvo, nunca fue de él. La venganza es inútil; pero no por un dilema moral, sino porque no hay razón para vengarse. La historia se vuelve, finalmente, en la de un amor imposible, en la de un rechazado.
Pero Bart es un héroe, finalmente, pero de rebote. Su presencia en el pueblo hace despertar a un puñado de pobladores, que deciden librarse de Tate y de su tiranía, quien queda solo, sin apoyo, frente a frente con Bart, quien está dispuesto a matarlo si o si. Tate es un miedoso que sabe que va a la tumba sin escalas, pero su amante es quien lo salva, y se retiran del pueblo a una vida más apacible.
Si la presencia de Randolph Scott transmitía esa seguridad y prestancia de cowboy imparable que no se va a ir hasta cumplir con su cometido en el comienzo de Día de justicia, en el final vemos a un tipo abatido, borracho, aún más solo que antes, matan a su compañero Sam, sin tener con quien descargar su furia, dándose cuenta que a él nadie lo jodió sino que él solo lo ha hecho, que no supo hacer lo necesario para que esa mujer lo amara. A Bart no le importa si Sundown es más o menos feliz, si estaba dominado por un tirano o no, ni le importa que le digan que es un héroe por haberle devuelto la conciencia a su población. Bart no es un chico malo del Lejano Oeste, es un obsesivo.
Boetticher construye todo este cuento sobre la imposibilidad de quitarse ciertos dolores en forma concisa, en poco tiempo y en tres cuadras de un pueblo de cartón. Un par de planos le alcanzan para plantear una situación, como el encontronazo del sheriff con Bart y la escupidera de la taberna. O que para mostrar el dominio de Tate sobre la población dispusiera que en su día de casamiento había alcohol gratis para todos, y aún habiéndose frustrado la boda todos siguieran tragando como esponjas. La frase de este festival creo que le corresponde al cantinero, que le dice al médico del lugar, un tipo razonable y que apostaba al cambio: "Si fuera cantinero como yo dejaría de esperar algo de la humanidad".
No se porque el catálogo del BAFICI se escribió que esta película es un pequeño acontecimiento porque es difícil conseguir algo de Boetticher. Más bien diría que es de los grandes.

miércoles, junio 13, 2007

Nada es tan importante como para morirse

El mes pasado comenté Smilin' through, una película de Borzage de comienzos de los años '40, en la que el protagonista vivía esperando el día de su muerte para reunirse con su amada muerta prematuramente. Poco después de ver este punto de vista totalmente romántico y entregado al amor eterno vi Cita en las estrellas, película de 1949, dirigida por Carlos Schlieper. Juan Carlos Thorry está casado con Analía Gadé, y se reencuentra con María Duval, antigua novia suya, ahora casada con Osvaldo Miranda, su mejor amigo. En Mar del Plata, los otrora amantes se hacen una escapada. Un accidente automovilístico hace que Thorry fallezca y que Duval se quede en la Tierra añorando a su amado. Una mezcla de eros y thanatos recorre toda la película. Duval busca morirse a como de lugar para volver con Thorry. No debe haber alguien que busque tanto el toque de la guadaña hasta la Winona Ryder de Beetlejuice. Este, desde un paraíso lleno de chicas pero aburrido y sin Dios, manipula el destino del mundo para matar a su amada y reunirse con ella, cosa que no logra; sólo llega a matar a Gadé y a Miranda. Tal vez nunca una comedia llegó a proponer la muerte inducida para llegar al amor. La escena de Duval y los mediums comunicándose con el Paraíso mediante un sistema telefónico debería quedar entre las mejores y más risueñas del cine nacional.
Lo que comenzó como un amor elevado e irrompible torna a un terreno cercano a la muerte. Pero Schlieper no se queda ahí. Se podría decir que es una comedia de los relativismos. Desde el accidente vemos que la actitud de Héctor Calcaño, el tío cirujano de Thorry, muestra una apatía total ante las desgracias. Es alguien que habla de la muerte de su sobrino como si fuera un tropiezo. La vida sigue, los hechos simplemente ocurren y nada es tan sagrado como para hacerse tanta mala sangre. Nada es tan importante para dejar de amar, y Duval se da cuenta cuando, finalmente, se tropieza con el actor Jorge Rigaud, haciendo de sí mismo, y se olvida de Thorry. De una cita en las estrellas pasa a una cita con una estrella. Lo que podría haber sido un festejo necrófilo Schlieper lo convierte en la rectificación de que el único amor posible es concreto y en la Tierra. El relativismo de Cita en las estrellas deshilacha cualquier concepto anímico y sublime sobre el amor, y cualquiera absoluto sobre las bondades del Paraíso y las imperfecciones de la vida terrenal.

Molina Peck

Con todo el tema García Belsunse estoy cada vez más convencido que el fiscal Molina Pico es el abogado que hace Gregory Peck en El caso Paradine, película de Hitchcock de 1946.

martes, junio 12, 2007

90

Una disputa en la discusión política argentina es ver quien está más a la izquierda de quien. La otra es ver quien tiene más culpa en la década del '90. Macri es los '90, por los negocios familiares. Filmus es los '90, porque estuvo con Grosso. Telerman es los '90, porque fue embajador en Cuba de Menem. Pero Walsh, Castillo, Altamira y compañía también son los '90, porque llaman a votar en blanco, lo cual beneficiaría a Macri. Los '90 y el menemismo, que no se sabe bien donde está, se ha convertido en la vara para medir y valorar el conjunto de la historia y la política argentina.
En los '90 surgió el periodismo progresista de denuncia. De hecho, la denuncia se convirtió en un guiño canchero. Ahora también hay algo parecido. Después de la caída de 2001 aparecieron los liberales con un toque salvaje, que no tienen empacho en denunciar cualquier cosa que huela a progresismo. Igual habría que hacer una historia del término progresista.
El ballotage está trayendo más paranoia que discusión, si vuelven los '90 o no vuelven. Es algo concreto y alarmante esperando debajo de la cama. Ya están los que vociferan y se muerden las uñas por lo que viene, aunque no hayan datos concretos de mayor o menor peligro si asume uno u otro. Barcelona tituló que una gran cantidad de porteños progresistas emigran hacia Rosario y Morón. Nadie puede decir que la revista sea de derecha, pero si sabe captar y bromear con las taras del progresismo autóctono. Algunos creen que la década vuelve con Macri, otros creen que vuelve con cualquiera de los dos. Después está el que se desilusionó con el progresismo, pega un salto sobre Macri y vota a Cherashny, porque es bizarro, le gusta el gatillo fácil pero tiene onda porque fuma porro y apoya a los travas.

A la clase media porteña siempre le ha gustado vivir asustada de algo.

Cine en cable - Junio


Martes 12
Ni idea (A. Heckerling, 1996); Universal, 16:00 hs.
Algo para recordar (L. McCarey, 1957); TCM, 20:00 hs.

Miércoles 13
Medianoche en el jardín del bien y del mal (C. Eastwood, 1998); TNT, 2:30 hs.
Angel (E. Lubitsch, 1937); Retro, 22:00 hs.

Jueves 14
La parte del león (A. Aristarain, 1978); Volver, 00:00 hs.
El vengador invisible (W. Dieterle, 1950); Cinecanal Classics, 22:00 hs.


Viernes 15

Apache (R. Aldrich, 1954); Retro, 3:30 hs.
Un domingo cualquiera (O. Stone, 2000); Universal, 16:00 hs.

Sábado 16
La televisión y yo (A. Di Tella, 2002); I-Sat, 5:35 hs.
Estación comanche (B. Boetticher, 1960); Retro, 16:15 hs.



Domingo 17
Los locos Adams 2 (B. Sonenfeld, 1993); A&E, 4:00 hs.
Los chicos de mi vida (P. Marshall, 2001); TNT, 17:00 hs.

Lunes 18
Fabricantes de sombras (R. Joffé, 1989); The Film Zone, 19:15 hs.
El secreto de Vera Drake (M. Leigh, 2005); Cinecanal, 23:55 hs.


Martes 19

Mosca (J. M. Arata, 2005); I-Sat, 1:55 hs.
Muertos de risa (A. De La Iglesia, 2000); I-Sat, 7:00 hs.


Miércoles 20

La bestia humana (D. Tinayre, 1957); Volver, 15:10 hs.
La dama y el fantasma (J. Mankiewicz, 1947); Cinecanal Classics, 23:40 hs.

Jueves 21
El infierno (C. Chabrol, 1994); TV5, 20:30 hs.
La cosa (J. Carpenter, 1982); Retro, 22:00 hs.



Viernes 22
Corazón Salvaje (D. Lynch, 1990); Hallmark, 3:30 hs.
Centauros (B. Boetticher, 1952); Retro, 15:00 hs.

Sábado 23
Bananas (W. Allen, 1971); TCM, 00:00 hs.
Atrápame si puedes (S. Spielberg, 2003); Fox, 22:00 hs.

Domingo 24
La venus rubia (J. VonSternberg, 1932); Retro, 18:00 hs.
Un mundo perfecto (C. Eastwood, 1993); TNT, 2:45 hs.

Lunes 25
Los duelistas (R. Scott, 1977); Space, 00:25 hs.
Al este del paraíso (E. Kazan, 1955); TCM, 22:00 hs.

Martes 26
El testaferro (M. Ritt, 1978); Film & Arts, 03:00 hs.
Rebeldes y confundidos (R. Linklater, 1993); I-Sat, 23:05 hs.


Miércoles 27

Tiempo de vivir, tiempo de morir (D. Sirk, 1958); Cinecanal Classics, 18:10 hs.
Sed de mal (O. Welles, 1958); Retro, 22:00 hs.

Jueves 28
Si muero antes de despertar (C. H. Christensen, 1952); Space, 8:00 hs.
Los violentos años veinte (R. Walsh, 1939); TCM, 22:00 hs.

Viernes 29
No abras nunca esa puerta (C. H. Christensen, 1952); Space, 7:35 hs.
Pensamientos mortales (A. Rudolph, 1991); Space, 17:05 hs.

Sábado 30
Huérfanas de la tormenta (D. W. Griffith, 1921); Retro, 10:00 hs.
Maridos (J. Cassavetes, 1970); Retro, 5:30 hs.

domingo, junio 10, 2007

Willy

Curiosidades en la boleta de Cherashny.
Un dibujito de las Islas Malvinas para ilustrar una boleta de elecciones porteñas. Capaz el comité estaba en la calle Malvinas Argentinas.
Hay tres Cherashny, dos Bustamante, dos Maury, un Miguel Ángel Ramón Gómez que se convierte en Miguel Ángel Gómez, hay cuatro con tres nombres de pila, hay candidatos intertextuales, como Moyano, Tévez y Pelozo, uno insultante, Guachaca, y otro que huele, literalmente, a publicidad encubierta, Colbert. Además, hay una rebelde que trocó el clásico Stella Maris por Maris Estela.
Yo creo que fue todo un invento, que esto nunca existió, incluyendo al mismo Willy, que es de gomaespuma.

viernes, junio 08, 2007

Tourneur


El MALBA da un ciclo de películas varias, programado por redactores de la revista El amante. Hay mucho e interesante, pero en particular intentaré no olvidar e ir o ir a ver Stars in my crown, película de Jacques Tourneur que hace años leí en la lista de las 100 mejores del siglo XX según Jonathan Rosembaum y que me produce una gran curiosidad. Creo que el título tiene su gracia. Igual, el hecho de ser un film de Tourneur ya es algo interesante, sobre quien escribí algo a fines de 2006 en mi revisión de la gran Cat people.
Por suerte, el incómodo horario de mi trabajo no se choca con el de su exhibición.